HOY ESTOY RARO

PALABRAS SUCIAS.

Archive for octubre 2008

Quién te preguntó.

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-También está la risa, concluyó.

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Written by hoyestoyraro

octubre 26, 2008 at 8:31 am

-Carlos, soy gay.

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Mi amigo Carlos me recriminó no estar incluido en ninguna de mis entradas hasta el día de la fecha. No es que me olvidé; el blog es nuevo y él demasiado importante para incluirlo así nomás. Olvidarme de él sería como afeitarse sin espejo: imposible.

Lo conocí él en la mitad los 80s cuando promediábamos la secundaria y nunca más nos separamos.

El primer día q nos vimos fue en la escuela.

Me incorporé tarde a ese curso, no sé por qué. La clase ya había comenzado; la preceptora interrumpió y me presentó ante todos y seguidamente ocupé el único banco libre que vi; era el primero de la fila del medio del lado izquierdo; al lado estaba él y jamás volvimos a sentarnos separados. Era muy traga, sí; siempre sentado en el primer banco.

Hicimos juntos la escuela y toda la facultad. Recorrimos juntos represiones, persecuciones, angustias, alegrías, miedos, risas, secretos, decenas de miles de horas de estudios, miles de libros, de apuntes, de fotocopias, de rotrings, de tintas y papeles de mil texturas y colores, témperas y acuarelas, óleos y maquetas, pegamentos alucinantes, madrugadas de tablero, centenares de noches dibujando, autos descompuestos cada día a la salida de la facu., miles de centenares de 28 y 107…

Compartimos familias también; y casas e intimidades y almuerzos y cenas…

¡Su mamá es tan buena y tan simpática! ¡Me quería tanto! Estaba tan acostumbrada a mi presencia en su casa que hasta llegó a cocinar lo que le pedía. Recuerdo un mediodía que se me ocurrió decir que me gustaban las batatas fritas: me las hizo. ¡Qué vergüenza me dio! Su mamá me quiere mucho, sin dudas y yo guardo de ella un recuerdo grande e indeleble como la  tana más buena y cariñosa que conocí.

En mi barrio todos preguntaban siempre por Carlitos. ¿Increíble no? Estaban acostumbrados a verlo en mi casa; preguntaban por él mis vecinos, mis tías, mis primos. Vivíamos a unas 20 cuadras…y hasta los findes de ocio pasábamos juntos.

¡Tantos sábados pasé en su casa! ¡Tantas horas hablando en el balcón!

Y las hojas frescas de los plátanos que filtraban la luna de las noches de verano en ese balcón angosto del segundo piso. ¡Luna verde insinuada entre las hojas!

¡Cómo lo quería mi nonna! A la salida de gimnasia pasábamos a saludarla y nos quedábamos un buen rato con ellos. Patio siempre recién baldeado con charquitos de agua, parras pesadas de uva madura, higueras urticantes repletas de fruta y mañanas calurosas… en la casa enorme de mis abuelos.

A todos les caíamos bien; él y yo nos hacíamos querer y nos hacían saber su afecto.

Estudiábamos mucho, nos gustaba. En la secundaria llegamos a tener en los últimos tres años un promedio obsceno de 9.70. Vivíamos para estudiar. Era repugnante.

Estudiábamos mucho pero no hacíamos otras tantas cosas importantes para esa edad; no las voy a contar acá, pero sí digo que con el tiempo nos arrepentimos. Como dije antes, compartimos secretos también.

 

Pasaron los años, terminamos la facultad, y me di cuenta, así…de repente, que afuera la vida no era de papel y estilógrafo.  Me sentí desorientado y sin saber para dónde ir; confundido, con miedo, con muchas decisiones importantes que tomar. Necesitaba empezar a construirme una vida con una sexualidad definida y me costó. Me peleé con mucha gente e injustamente con mis padres.

A los 25 por fin, me fui de casa.

Ya solo y con las cosas relativamente claras, fue mi amigo el primero al que recurrí para contarle lo que sentía, lo que me pasaba y lo que estaría dispuesto a llevar adelante.

–Carlos, soy gay.

 

 

 

 

 

 

 

Written by hoyestoyraro

octubre 20, 2008 at 2:35 am

La estrella de la guarda.

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“Yo había farfullado a regañadientes no sé qué sobre el tiempo que corre, y que aquel trabajo en el extranjero era sólo temporal; y sin embargo no había dicho nada acerca de la turbia sensación que tenía de haber traspasado ya la última frontera de la juventud cuando miraba, a pesar mío, a los verdaderamente jóvenes con una mezcla de avidez y rencor”

La estrella de la guarda/Allan Hollinghurst.

¡Me gusta como escribe!

Written by hoyestoyraro

octubre 18, 2008 at 2:26 am

Publicado en GAY, Libros, Literatura, Sexo

Sigue lloviendo.

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Yo no sé, mirá, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.
Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

El aplastamiento de las gotas.
Julio Cortázar.

Written by hoyestoyraro

octubre 12, 2008 at 10:17 pm

Sin dudas.

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Sábado. Casi media noche: Una manzana, cigarrillos, lluvia, marihuana, ansiedad, “La cifra impar” sin sonido en la tele, Sabato o Borges?
El pesimismo de Sabato, sin dudas.

Written by hoyestoyraro

octubre 12, 2008 at 10:15 pm

¿Yo dual?

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A mi no me angustia ni no saber para qué estoy en el mundo….aunque esto te va a ayudar.
Deleitate con este fragmento, q a mi me encanta y si te gusta te paso algunos de Camus, Sartre y Beauvoir.
Si prometés no suicidarte, claro.

Mientras que el hombre, al levantarse sobre las dos patas traseras y al convertir en un hacha la primera piedra filosa, instituyó las bases de su grandeza pero también los orígenes de su angustia; porque con sus manos y con los instrumentos hechos con sus manos iba a erigir esa construcción tan potente y extraña que se llama cultura e iba a iniciar así su gran desgarramiento, ya que habrá dejado de ser un simple animal pero no habrá llegado a ser el dios que su espíritu le sugiera. Será ese ser dual y desgraciado que se mueve y vive entre la tierra de los animales y el cielo de sus dioses, que habrá perdido el paraíso terrenal de su inocencia y no habrá ganado el paraíso celeste de su redención. Ese ser dolorido y enfermo del espíritu que se preguntará, por primera vez, sobre el por qué de su existencia.”
(Sobre héroes y tumbas)

Somos contingencia pura, mi querido, y si no sabés qué pito tocar…empezá por el primero que encuentres.

Written by hoyestoyraro

octubre 12, 2008 at 10:11 pm

No sé porqué me cuesta tanto llegar, si siempre estoy llegando.

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En los últimos días fui a dos recitales; el uno de los uruguayos El cuarteto de nos presentando “No sé por qué me cuesta tanto llegar”; el dos de Rosario Smowing con su…”Si siempre estoy llegando” (que si no me equivoco era una frase de Pichuco, ¿no?)
¿No es una contradicción?
Y sí… Hoy estoy raro…

Written by hoyestoyraro

octubre 12, 2008 at 8:39 pm

Publicado en RARO